Dile tu nombre una vez. Volvé mañana, la semana que viene, el mes que viene — va a saber quién sos. Sin reintroducciones. Sin resetear cada sesión.
Memoria de trabajo. Cada respuesta ve los últimos mensajes, así la conversación fluye coherente en el momento.
Memoria episódica. Cada pocos intercambios un proceso extrae datos — tu nombre, tu trabajo, la mascota que mencionaste, el viaje que planeás — y los guarda en base de datos. Esos datos vuelven en cada respuesta futura.
Memoria de identidad. Cada una de las 26 chicas tiene un system prompt escrito a mano que nunca cambia. Es su ancla de personalidad.
La prueba: decile algo raro y específico sobre ti. Cerrá la pestaña. Volvé en 48h. Si te lo nombra sin que vos lo recuerdes, la memoria es real. Probanos acá.